Por Francisco Cerezo / Perimetral
La represión política en México se está incrementando. Eso nos dice la documentación que año con año realizamos como Comité Cerezo México. Según la documentación de la represión política en México, en el sexenio de AMLO, la represión tuvo un pronunciado descenso.
Como ya hemos señalado, la política federal de represión dejó de ser sistemática y generalizada, aunque como es notorio, nunca dejó de existir. Actualmente podemos señalar que en los dos años del gobierno de Claudia Sheinbaum, las cifras se han incrementado paulatinamente como una respuesta a la desesperanza que de manera organizada se hace cada vez más notoria.
No vamos a tomar el falso argumento de la ultraderecha que acusa que este gobierno es casi una dictadura comunista y que esa es la razón de la represión política. Pero tampoco nos vamos a ir del lado del infantilismo de izquierda. Esta acusa que estamos peor que con Calderón y Peña Nieto y que el gobierno socialdemócrata es casi fascista; ambas posiciones políticas carecen de verdad.
Los primeros acusan represión, pero se les “olvida” convenientemente que ellos iniciaron el periodo de terror en contra del pueblo mexicano. Son responsables de masacres, de cientos de ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas en contra de luchadores sociales y defensores de derechos humanos.
Los segundos señalan que, cada acto represivo de este gobierno, es parte de una estrategia generalizada y sistemática. Incluso, dicen, son actos peores que los del pasado y, de acuerdo a las cifras, es insostenible. Algunos que sueñan con más represión para tener un motivo concreto con el cual fortalecer su estrecha visión de la realidad.
Pero como hemos señalado siempre: no se trata de buscar en la realidad hechos que confirmen la idea de la realidad que hemos construido en nuestra cabeza. Al contrario, debemos crear una imagen de lo que sucede a partir de los hechos concretos de la realidad.
El análisis de la realidad debe partir de los hechos y la alternativa ante estos hechos. Debe validarse en la práctica, tampoco se trata de teorizar la realidad sin ir a la práctica. Ni que estuviéramos tratando de ganar puntos para el SNI, estamos tratando de comprender la realidad para transformarla.
Si no hacemos este ejercicio de análisis de la realidad a partir de los hechos concretos, nuestros análisis y nuestra práctica sólo provocan errores. El principal sería el aislamiento de las grandes masas.
La realidad es que México sigue siendo un país capitalista subordinado al capital trasnacional. La única diferencia entre los gobiernos del PRIAN y MORENA es que este último reparte migajas. El anterior se las robaba. Aunque ambos mantienen la base económica de la sociedad, la explotación del trabajador, y en eso son iguales. Es decir, son gobiernos capitalistas, uno neoliberal y otro socialdemócrata.
MORENA ha generado un periodo de Estado de bienestar repartiendo migajas y limando las puntas más filosas del capitalismo neoliberal. Pero sin eliminar la fuente de la desigualdad que es el robo de la riqueza que generan los trabajadores.
Y es este pequeño matiz en la forma burguesa de gobernar que debe ser tomado en cuenta para explicar la realidad y no convertirse en los voceros de la derecha debido a nuestra carencia de análisis y terminar siendo el tonto útil de ésta.
Pero tampoco asegurar que son iguales. Si no explicamos al pueblo las coincidencias y diferencias de este gobierno con la derecha, nos aislamos de las masas. Sabemos que tengamos razón, pero no basta. También hay que tener la fuerza para transformar y ésta sólo se consigue cuando las masas se convenzan de la justeza de nuestra ideas.
Cuando la gente participa activamente y de manera organizada ante el incumplimiento de las promesas de la socialdemocracia, al gobierno le quedan dos caminos. O cumple, por lo menos con lo que prometió, o reinicia el funcionamiento generalizado y sistemático del aparato represivo que nunca se ha ido y sólo fue acotado.
Basta ver la represión contra la CNTE. Pero esto último, la represión política generará desesperanza, mayor organización y protesta y a su vez, el gobierno deberá contestar con mayor represión política.
Es este el círculo vicioso en el cual se encuentra MORENA en este momento y todo indica que ha decidido ser lo que en un inicio no era. Ahora son representantes de la clase burguesa que sigue ganado millones y ya no son representantes del pueblo que les dio el triunfo. Al pueblo sólo le van a repartir migajas y tratar de convencer que esta transformación es la posible y no hay más.
Cuánto nos queda de relativa paz, pocos años antes de que la maquinaria capitalista retome su curso habitual de explotación y represión. Así que es momento de organizarnos más y mejor, de invitar a otros a organizarse y luchar como apoyar a los maestros en plantón.
Ya que esta es la única opción que existe para frenar el regreso del capitalismo neoliberal, zafarnos del yugo del capital trasnacional y crear las condiciones para tener una vida digna para todos.
