Candiles de las activistas famosas, una eterna oscuridad para los estudiantes.
Por: Jesús Axel Cuapio García (Axl Photo’s)
Es miércoles, y aunque han pasado solo 8 días hábiles del semestre 2027-1, -el más polémico en la historia de la UNAM-, se respira un ambiente diferente, pues la cotidianidad que caracteriza a la máxima casa de estudios hoy se rompe para escribir un nuevo capítulo, uno de esos momentos que dejan en claro el porqué la UNAM, sigue siendo un espacio donde las consciencias de clase abundan a flor de piel, ya que aquí se llevó a cabo la conferencia magistral “Abolición, Feminismo, ¡Ahora!” de la activista feminista Angela Davis, egresada y profesora emérita de la Universidad de Santa Cruz, pionera en la expresión del feminismo interseccional y el derecho de las mujeres afroamericanas.
La trascendencia de Davis no se rige en solo libros, sino en sus actos, aunque recientemente fue señalada por firmar una carta del medio The Guardian en la que contradice todas sus enseñanzas en torno a la propaganda para blanquear la intervención extranjera en Irán y su apoyo a la candidatura de Kamala Harris, la crítica hacia el sistema penitenciario ha sido tan constante y concisa que el FBI la colocó al nivel de los delincuentes más buscados del mundo, por expresar ideas revolucionarias, así, la libertad de expresión en los Estados Unidos, con todo esto mencionado, regresemos a México, al punto metalúrgico de este día: la Sala Miguel Covarrubias en Ciudad Universitaria, pues desde las 6 de la mañana, la emoción ya estaba presente en las chicas de facultades aledañas, curiosas de otros estados quienes hicieron filas en un clima de frío que fue disminuyendo al correr de las horas y al calor de las masas dijera Gustavo Cerati.
Aunque la conferencia estaba pactada a iniciar en punto de las seis de la tarde, la realidad es que la convocatoria superó las expectativas, pues para las 2 de la tarde, se pedía ya no hacer fila, pues aunque se habilitó un espacio alterno para quienes no pudieran entrar a la sala, pudieran seguir la transmisión por las plataformas de TV UNAM, fue insuficiente para el momento histórico que estábamos a punto de vivir, mismo que se tornó aún más tenso, cuando el golpe de realidad alcanzó al maquillaje de la “institución comprometida con el feminismo y el respeto a las luchas sociales”, ya que, al inicio de la presentación, mujeres comenzaron a subir de forma espontánea al templete a expresar su legítima protesta sobre las víctimas de la criminalización del Estado sobre estudiantes universitarios, sacando el cobre que tanto mal le ha hecho a la universidad: el de la censura.
No es sorprendente, la UNAM se jacta de ser una institución que respeta todo tipo de protesta social: sin embargo, no hay que olvidar que Arturo Shevek fue detenido y torturado por ser parte de aquella toma de la FES Acatlán en el 2020, en el auge de la cuarta ola del feminismo moderno que llegó para quedarse, asimismo, no hay que olvidar que mientras la UNAM se jacta de ser una institución que cuando la narrativa conviene “busca llegar hasta las últimas consecuencias”, en 2027, Lesvy Berlín Osorio cumplirá 10 años sin justicia, ya que le quitaron la voz con el cable de un teléfono público, en Ciudad Universitaria. No hay que olvidar que Aidee Mendoza Jerónimo fue asesinada de un disparo dentro de un salón de clases en el CCH Oriente y en 2029 cumplirá 10 años de que el caso quedó en el limbo, no hay que olvidar que la UNAM fue artífice del mayor acto de represión que se haya dado en los últimos años; el final del movimiento estudiantil feminista a raíz de la pandemia, que aprovechó para meter carpetas de investigación a diestra y siniestra, dignas de discurso político morenista, mismas que al día de hoy, siguen abiertas, y así podría seguir con una infinidad de acciones de la universidad, pero para eso, tendría que escribir una tesis, mismo que dudo, vería la luz, pero para resumir, nos falta Sinhue, nos faltan Berenice y Miguel, y una infinidad de personas que deberían estar aquí.
Cuando la protesta de los estudiantes empezó a incomodar a la audiencia debido al farmeo de factos que estaban dando, TV UNAM lo minimizó a “una protesta ante el sistema penitenciario”, mientras enfocaban a la presentadora cuidando que no se viera la manta que decía “LA UNAM ES CRIMINAL Y PARAMILITAR”, asimismo, la complicidad de Rosa Beltrán, cambiando la narrativa de la protesta a conveniencia, pues al notar que un chico comenzó a decir a grito pelón todo lo que la universidad ha hecho contra sus estudiantes, al grito de “fuera vatos”, y un “un vato no me va a decir lo que tengo que hacer” de Amneris Chaparro en uno de los momentos más “wtf” de cualquier edición de la FILUN acabaron con una protesta legítima ante la tibieza de las morras que les fue más fácil criticar a una víctima indirecta del Estado (pues la persona era amigo del antes mencionado), que a criticar la asquerosidad con la que evadían el tema de las represalias, una verdadera vergüenza para lo que debía ser “la mejor forma de demostrar, que en la UNAM existe la libertad de expresión”, da coraje, pero no sorprende, pues hace menos de tres semanas, acabaron virtualmente con Dahila de la Cerda, por mencionar la hipocresía de personas que solo usan el discurso feminista para ganar simpatía, al grado de reportar sus cuentas de X, y ser suspendidas.

Ya con los ánimos relajados, a lo que nos trujia Chencha, empezaba la ponencia… Angela empezaba con unas palabras que fueron traducidas de la forma más básica para ser la mejor universidad del país: “quiero agradecerles a todos los que vinieron a vernos. Incluyendo a quienes participaron en los eventos que precedieron este diálogo”, para después agradecer a los jóvenes que alzaron la voz en el inicio, citando que “me impresiona muchísimo esta energía y deseo canalizarla para generar un cambio real, para poner fin a las prisiones, abolir el capitalismo y para terminar el feminicidio en México”, sin duda alguna, incomodando a mas de una persona cis.
Junto a Gina Dent y Amneris Chaparro conversó en torno al libro que le dio nombre a la ponencia histórica, en donde la profesora y activista Gina Dent mencionó que: “el mundo universitario y la pasión que tienen aquí es una cultura diferente a la que nosotros tenemos en nuestra universidad y es muy emocionante”, aunque también señaló que defienden el feminismo abolicionista y sus ideas siempre han sido anticapitalistas.

Asimismo, Davis expresó que “la desesperanza no es una opción” pues “la generamos cuando hacemos activismo. Siempre creí que las cosas serían diferentes algún día, y ahora que lo pienso, sin todas estas luchas, no estaríamos sentadas platicando con ustedes esta noche. Así que tengo que pensar que el primer trabajo del activismo radical es generar esperanza, es persuadir a la gente de que un mejor mundo es posible”, siendo uno de los momentos más aplaudidos por el público femenino -en su mayoría-.
Angela Davis también rememoró el tiempo que pasó en prisión, pues en los años setenta, la activista fue objeto de una persecución politica que como mencione al inicio, hasta el FBI la puso en su lista de objetivos prioritarios, que derivó en un juicio donde el estado de California la señaló por asesinato, secuestro y conspiración, acusaciones por las que pidió la pena capital. La pensadora feminista recordó con agradecimiento la intervención de múltiples figuras políticas y del pensamiento para demostrar su inocencia, pues “la única manera por la cual me libré de morir fue por el apoyo de las personas de todo el mundo”.
Angela Davis agradeció por luchar contra “las figuras más poderosas del mundo” y conseguir su libertad y aunque la activista fue absuelta de todos los cargos, el estado de California, gobernado entonces por Ronald Reagan, buscó impedir el ejercicio de la docencia, mismo que no sucedió, y así, concluye uno de los platos fuertes de la FILUNI, en la que lamentó no tener más tiempo en la charla y, tras ver una bandera de Palestina, fue a tomarla entre el mar de gente que la aclamaba y algunos espontáneos que criticaba su postura sobre la reciente polémica entorno al tema de Irán.
“Acabamos de descubrir que esta sesión se va a terminar y me gustaría decirles que ha sido una experiencia maravillosa pasar estos momentos con ustedes, pudimos crear comunidad y experimentar esta sensación de estar juntas, juntos y juntes”, agradeció Davis en medio de aplausos, gritos y gente que subió al estrado con playeras o sólo para estar cerca de ella, concluyendo con esto, la conferencia magistral.
Claramente fue un dia histórico pero con muchísimas preguntas, ¿por qué nos incomoda que los demás se expresen en una conferencia que habla sobre abolir la censura? ¿Por qué la UNAM quiere callar el espíritu de la raza qué resiste? ¿Qué pasaría si empezáramos a poner en práctica las enseñanzas de Angela? ¿que tiene que sea un hombre quien se arma de valor para pedir justicia? ¿desde cuando somos tan tibios?: lo de este día fue un precedente para que la comunidad estudiantil de México tenga motivos para ser curiosos, cuestionar su entorno y tener consciencia de clase.

Créditos de las Fotos: Cultura UNAM
