La llama encendida antes del Mundial (Fotorreportaje)

La llama encendida antes del Mundial (Fotorreportaje)

Por Carlos García


El 10 de junio de 1971, el Estado mexicano llevó a cabo el Halconazo, acto violento donde reprimió, despareció y asesino a decenas de estudiantes y sociedad civil. Los primeros, habían realizado, durante su movimiento estudiantil en los sesenta, la marcha de las antorchas; sí, el fuego para visibilizar, iluminar un camino de justicia y, acaso, de purificación.

Décadas después, la llama salió de nuevo a la calle, justo el 10 de junio, pero de 2026, previo al inicio del Mundial de futbol. Nuevamente en un acto por demanda por justicia, ahora ante el inhumano fenómeno de la Desaparición Forzada, refrendado y consentido por un “nuevo gobierno”, a tono de la pura necropolítica dominante en nuestros días.

La impunidad ejecutada desde el poder, de la filiación política que sea, puede tomar varios rostros. Díaz Ordaz y Echeverría eran abiertos despóticos y de rostro agresivo, pero también puede tener sus variantes, tener rostro femenino, maquillado, que ignora, y sí, también violenta.

¿De qué se ríe la presidenta Claudia Sheinbaum (sí, con minúscula presidenta), cuando le preguntan sobre las protestas de lxs desparecidxs que claman justicia y lxs desacredita. Dicho sea de paso, no son demandas nuevas, tienen décadas, pero ahora las respuestas y las acciones están en sus manos; ahora ella y su partido “tienen el balón”.

¿Qué quiere decir cuando arenga “cada quién vive y disfruta el mundial que quiere” (palabras más menos). Como si la tragedia fuera decisión de lxs sufrientes. ¿Con qué finalidad tanta indolencia, ofensa y revictimización desde Palacio Nacional? ¿Cuál el sentido que impone el sentido de su discurso?