Fotografía: Canser / Revista Para Esto
Texto e imagenes: Canser / Revista Para Esto

Este domingo 26 de julio del 2026 en la ciudad de Guadalajara, después de tantos años sin conmemorar en las urbes de la perla tapatía el aniversario del Asalto al Cuartel Moncada que dio inicio a la Revolución Cubana, presentó inicialmente en el Andador Palestina Libre un evento cultural convocado por la Asamblea Popular de Jalisco (APJ), el Comité de Solidaridad de Guadalajara con Palestina, la Juventud Comunista de México (JCM), la Unión de la Juventud Revolucionaria de México (UJRM), la Nueva Central de Trabajadores de Jalisco, el Partido Comunista de México (PCM) y el Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba.

En dicho evento cultural hubo música de trova cubana tanto del género urbano de rap de protesta y conciencia social, pronunciamientos políticos de la memoria histórica del pueblo revolucionario cubano y banderas de naciones que resisten contra el imperialismo norteamericano así como del sionismo revisionista de Israel. El ambiente resonó en una atmósfera de pueblos hermanos en un espacio lleno solidaridad con Cuba, Palestina e Irán contra el genocidio de la hegemonía de la sociedad capitalista que apuesta por el valor monetario que el humano.

Al culminar el uso del micrófono popular, dio inicio la marcha por la dignificación de los pueblos en resistencia, fue como si el pueblo tapatío volviera a recuperar la conciencia social de que no somos seres aislados de lo que pasa en el mundo a través de la memoria histórica, articulándolo con el Movimiento 26 de Julio que comandó Fidel Castro Ruz en contra de la dictadura militar de Fulgencio Batista en 1953. Esa pequeña isla caribeña abrió la posibilidad de la soberanía y la autodeterminación de las naciones colonizadas en América Latina, Asía y África durante el siglo XX y hoy en día, a pesar del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos, representa el cerezo en medio del desierto bombardeado con misiles, asesinatos injustificados, hambrunas y aranceles en contraparte de lo que una vez dijo José Martí: “Patria es Humanidad”.

Durante el trascurso de la movilización que culminó en Plaza de los Laureles, afuera de la Catedral, vociferaron consignas en rechazo del genocidio en Gaza, el Mossad y la CIA (instituciones de inteligencia internacional), y que pronto, si no es que ya está, podría estar en casa, nuestro país, por culpa de los gobiernos neoliberales actuales, a su vez resonaron al aire la libertad del pueblo hermano cubano y la pronta ayuda petrolera por la crisis energética en la isla socialista. Por otro lado, ante los ojos de la sociedad transeúnte se hizo quema de la bandera de Israel significando el rechazo rotundo del significado de su ideología neofascista que avanza en América Latina con financiamiento económico a la ultraderecha latinoamericana.

Seamos realistas y hagamos lo imposible. Mientras exista conciencia social, dignidad, resistencia y lucha popular no avanzará el proceso de fascistización no solo en Jalisco, en México, tampoco en Latinoamérica, sino en el mundo entero. Nuestra labor es conectar el pasado con el presente para combatir desde nuestra trinchera colectiva el avance imperialista y sionista. No hay revolución sin evolución de conciencias.

Fue canser reportando.