Por Tania Jasso Blancas
Las calles de Cuernavaca se llenaron de festejos después de que México derrotara 3-0 a Chequia y asegurara su pase a la siguiente fase del Mundial. Ni la lluvia frenó la celebración de cientos de aficionados. Sin embargo, mientras la atención pública se concentraba en el torneo, una crisis que desde hace años atraviesa al estado permanecía fuera de los reflectores: la desaparición de personas.
El más reciente informe estatal de Red Lupa, elaborado por el Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia (IMDHD), advierte que Morelos mantiene niveles persistentes de desapariciones, con especial impacto entre jóvenes, niñas y adolescentes.
Hasta el 16 de mayo de 2025, el estado registraba mil 985 personas desaparecidas y no localizadas. Más allá de la cifra acumulada, el informe señala que el fenómeno se ha mantenido en niveles elevados desde 2020, luego del incremento registrado a partir de 2016 y del pico alcanzado en 2022, lo que refleja que la crisis no ha cedido.
El documento también identifica un patrón preocupante en el perfil de las víctimas. Casi cuatro de cada diez personas desaparecidas tenían entre 15 y 29 años al momento de su desaparición. En el caso de las mujeres, la mayor incidencia se concentra entre los 10 y 24 años, lo que evidencia una afectación desproporcionada sobre adolescentes y mujeres jóvenes.
La situación de niñas, niños y adolescentes constituye otro de los principales focos de alerta. De acuerdo con el informe, 420 personas desaparecidas eran menores de edad cuando ocurrieron los hechos y, durante los primeros meses de 2025, la mayoría de los nuevos casos correspondió a niñas y adolescentes.
En el ámbito territorial, Cuernavaca continúa concentrando el mayor número de personas desaparecidas en la entidad, seguida por otros municipios de la zona metropolitana y del oriente del estado. El análisis también señala que Yautepec desplazó a Xochitepec entre los municipios con mayor incidencia.
Además de presentar un panorama estadístico, Red Lupa evalúa la capacidad institucional de Morelos para responder a esta crisis. El informe identifica pendientes como el fortalecimiento de los mecanismos de búsqueda, una mayor protección para las familias buscadoras, la eliminación de prácticas de revictimización y la armonización de la legislación estatal con la Ley General en Materia de Desaparición.
En un momento en que el Mundial concentra la atención mediática y moviliza celebraciones en las calles, el informe recuerda que en Morelos persiste otra realidad: la de cientos de familias que continúan buscando a sus seres queridos y enfrentan una crisis que, pese a su magnitud, permanece con frecuencia fuera de la conversación pública.
